Min: Superar los retos y encontrar apoyo durante la pandemia

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Min*, una mujer de 65 años, vive sola en el Bronx. Debido a su discapacidad, Min no puede salir de casa y su movilidad es limitada, lo que hace que tareas cotidianas como ir al supermercado o acudir a las citas médicas le resulten especialmente difíciles. Además, Min vive con unos ingresos fijos y le cuesta mucho poder permitirse alimentos nutritivos que le ayuden a controlar sus enfermedades preexistentes, entre las que se incluyen insuficiencia cardíaca, coágulos en las piernas y diabetes. 

Cuando el brote de COVID-19 paralizó la ciudad de Nueva York, la situación de Min empeoró. No solo corría un mayor riesgo de contagio debido a su edad y a sus enfermedades preexistentes, sino que, además, se vio repentinamente aislada de sus familiares, que solían visitarla, a causa de las medidas de distanciamiento social. Se sentía sola e inquieta.  

Al necesitar ayuda alimentaria, Min intentó solicitar el SNAP (cupones de alimentos) por su cuenta, pero le pareció un proceso confuso y que requería mucho tiempo. Recuerda: «No entendía el proceso de solicitud y me daba miedo estar haciéndolo mal». Tras presentar sus documentos, esperó varios días para saber si su solicitud había sido aprobada. Nunca recibió respuesta. Sin saber que tenía que hacer un seguimiento de su solicitud para presentar documentos adicionales, Min descubrió finalmente que su expediente había sido archivado.  

Al no poder acudir a los bancos de alimentos debido a sus problemas de movilidad y a que se le había cerrado el expediente del SNAP, Min se sentía abrumada ante la idea de tener que mantener una dieta saludable. «Pensaba que, al haberse cerrado mi expediente, no había otra forma de conseguir ayuda. Era algo angustioso y preocupante».  

Afortunadamente, un trabajador social de NYC Health + Hospitals/Jacobi derivó a Min a la red de recursos comunitarios de Public Health Solutions (PHS), que pone en contacto a los neoyorquinos necesitados con un apoyo coordinado para acceder a bancos de alimentos, comidas comunitarias, comidas a domicilio adaptadas a sus necesidades médicas y otros servicios de alimentación.  

Poco después, Janay Ramírez, la orientadora alimentaria de PHS, se puso en contacto con Min para realizar una evaluación exhaustiva de su situación y poder ofrecerle soluciones que se adaptaran a sus necesidades específicas. «Por desgracia, muchas personas que acuden a nosotros no saben que existen programas que van más allá de las necesidades generales y que pueden adaptarse a la salud, la dieta u otras necesidades individuales», señaló Janay. Estaba claro que Min necesitaba ayuda no solo para poder permitirse alimentos nutritivos, sino también para que alguien se encargara de comprarlos, cocinarlos y entregárselos. Janay se puso manos a la obra para poner a Min en contacto con recursos y servicios diseñados específicamente para estos fines.  

En primer lugar, Janay ayudó a Min a volver a presentar su solicitud del SNAP y a obtener la aprobación para el programa. A continuación, Janay puso a Min en contacto con «God’s Love We Deliver», una organización asociada a la red de recursos comunitarios de PHS, que ofrece comidas adaptadas a las necesidades médicas de las personas que no pueden cocinar ni hacer la compra por sí mismas debido a su estado de salud. Antes de que la derivaran, Min no conocía esta organización, y mucho menos sabía que cumplía los requisitos para acceder a sus servicios.  

En la actualidad, Min sigue inscrita tanto en el SNAP como en God’s Love We Deliver y mantiene un contacto regular con el personal de PHS para actualizar su plan de entrega de comidas en función de su medicación actual. El acceso a alimentos nutritivos le ha permitido controlar sus enfermedades preexistentes y mejorar su estado general. Está agradecida a PHS por ayudarla a orientarse en un sistema sanitario complejo y a encontrar opciones que se adaptaran a sus necesidades. «Trabajar con Janay fue un placer. Me demostró que no estaba sola, incluso cuando pensaba que no había otras opciones para mí… Ahora como de forma más saludable y no voy al médico con tanta frecuencia», dijo Min. 

Estas fiestas, ayuda a neoyorquinos como Min que necesitan recursos básicos y quédate tranquilo sabiendo que sus necesidades sanitarias y sociales específicas se satisfacen a través de la red de recursos comunitarios de PHS. Por solo 375 dólares, puedes proporcionar a una familia acceso a esta red centralizada de recursos, como alimentos, seguro médico, vivienda, asistencia jurídica, servicios de salud mental y mucho más. Dona hoy. 

*Se ha cambiado el nombre para proteger la privacidad.