El Tribunal Supremo de los Estados Unidos ha hecho pública hoy su decisión oficial de revocar la sentencia Roe contra Wade, un caso histórico que ha protegido el derecho al aborto durante casi cincuenta años. En Public Health Solutions estamos profundamente indignados por la decisión del tribunal y furiosos por el desmantelamiento implacable y sistemático de la atención reproductiva en este país. Que no quepa duda: está demostrado que el aborto legal es una parte segura, eficaz y esencial de la atención sanitaria, y la sentencia de hoy tendrá consecuencias devastadoras para la salud pública.
En las próximas semanas, se prevé que más de veinte estados prohíban rápidamente el aborto, además de tipificar como delito el acceso a este procedimiento y la prestación de los servicios correspondientes. Sin duda, esto afectará de manera desproporcionada a nuestros colectivos más desfavorecidos: personas negras, indígenas y de otras etnias, inmigrantes y personas LGBTQ+, así como a quienes carecen de seguro médico, son indocumentadas o disponen de pocos recursos. Sin Roe, no solo se les priva de su derecho a la autonomía corporal, sino que sus vidas corren un mayor peligro al obligarlas a llevar a término embarazos no deseados en contra de su voluntad. Esto es inaceptable.
El aborto es legal y está protegido en Nueva York, tal y como debería serlo en el resto del país. Como defensores y proveedores de atención sanitaria sexual y reproductiva de alta calidad, apoyamos plenamente a la gobernadora Kathy Hochul y a otros legisladores que han defendido incansablemente el derecho al aborto en el estado. Ahora, instamos al Congreso a que codifique la sentencia Roe y proteja el derecho al aborto. La atención sanitaria sexual y reproductiva es atención sanitaria, y proteger estos servicios es fundamental para hacer frente a las graves desigualdades en materia de salud que existen en nuestro país.
En estos tiempos verdaderamente sin precedentes, Public Health Solutions se mantiene firme en su compromiso de luchar contra este ataque a nivel nacional contra los derechos reproductivos y de defender los intereses de las personas a las que atendemos cada día.
Seguiremos prestando servicios integrales de planificación familiar y aborto farmacológico a los neoyorquinos que lo necesiten. Creemos que todas las personas tienen derecho a acceder a la atención sanitaria oportuna y de calidad que necesitan y merecen, independientemente de su seguro médico, sus ingresos o su situación migratoria, y seguiremos defendiendo el derecho de todas las personas a gozar de buena salud.