Declaración de Lisa M. David, presidenta y directora ejecutiva de PHS, en contra de la nueva norma definitiva del Título X

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El viernes, el Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU. publicó una norma definitiva no oficial que restringirá el acceso de millones de personas al Programa de Planificación Familiar del Título X, el único programa del país que ofrece métodos anticonceptivos y atención reproductiva a precios asequibles. Los centros del Título X atienden a unos 4 millones de pacientes al año, y se calcula que hay unos 19 millones de pacientes que necesitan atención sanitaria reproductiva.

Public Health Solutions se opone firmemente a la decisión del Gobierno, ya que no solo socava la misión del Programa de Planificación Familiar del Título X, sino que causará un daño irreparable a la salud pública de las comunidades a las que prestamos servicio. A continuación se incluye una declaración de la presidenta y directora ejecutiva de Public Health Solutions, Lisa M. David:

«En la ciudad de Nueva York, Public Health Solutions gestiona actualmente los fondos federales del Título X destinados a seis centros de salud y 13 centros de atención, con el fin de prestar servicios integrales y de alta calidad de planificación familiar y salud preventiva a más de 40 000 neoyorquinos. Casi el 67 % de estas personas, tanto adultos como adolescentes, viven por debajo del umbral de la pobreza; más de la mitad dependen de programas de seguro médico público y casi una cuarta parte carece por completo de seguro médico.

Esta resolución supone la imposición de directrices sanitarias católicas que pone en peligro la labor de una red de confianza de proveedores de planificación familiar construida a lo largo de varias décadas, al anteponer las creencias religiosas al derecho humano fundamental de las personas a una atención sanitaria asequible y de alta calidad. Una de las principales consecuencias es que los beneficiarios del Título X, a los que actualmente se les exige ofrecer una gama completa de servicios de planificación familiar, ya no estarán obligados a hacerlo, y los programas que solo enseñan la abstinencia y otros métodos anticonceptivos menos eficaces pasarían a ser elegibles para esta financiación.

«Garantizar el acceso a métodos anticonceptivos asequibles y a la atención sanitaria preventiva y reproductiva médicamente necesaria para los millones de personas que dependen de los fondos del Título X es fundamental para nuestra misión de mejorar los resultados en materia de salud pública y lograr la equidad sanitaria. Seguimos comprometidos con los neoyorquinos más vulnerables, especialmente con las numerosas mujeres de bajos ingresos que reciben asistencia en materia de planificación familiar a través de nuestro programa y de otros financiados por el Título X, quienes serían las más afectadas por estos cambios».