Durante el último año, las consecuencias económicas de la pandemia han afectado de manera desproporcionada a las poblaciones más desfavorecidas y han aumentado el número de neoyorquinos que se encuentran ahora en situación de vulnerabilidad. El desempleo amenaza con empujar a las familias a la pobreza, y muchos neoyorquinos con bajos ingresos se preocupan por quedarse sin dinero o por poder llevar comida a la mesa. Llevamos décadas trabajando para garantizar la equidad sanitaria de los neoyorquinos, y el impacto económico de la pandemia ha hecho que nuestra misión sea aún más urgente. Aunque la pandemia no ha terminado y el sufrimiento económico persiste, el Plan de Rescate Estadounidense, recientemente aprobado por el presidente Biden, ofrece una nueva esperanza de un futuro más brillante y equitativo aquí, en la ciudad de Nueva York.
Nuestras comunidades necesitan un apoyo directo, significativo y a largo plazo para seguir haciendo frente a esta crisis. El Plan de Rescate Estadounidense lo hace posible e incluye una serie de medidas que proporcionarán la ayuda inmediata y necesaria a los neoyorquinos.
- El complemento de 300 dólares del seguro de desempleo se mantendrá hasta septiembre y millones de personas seguirán teniendo derecho a percibirlo. Esto se suma a los cheques de ayuda de 1.400 dólares que se envían directamente a millones de estadounidenses.
- Las familias con hijos recibirán un crédito fiscal por hijos ampliado de hasta 3.600 dólares durante un año. Este crédito fiscal por sí solo podría reducir la pobreza infantil en Estados Unidos casi a la mitad.
- Las prestaciones del programa SNAP se incrementarán en un 15 % hasta septiembre, y las del programa WIC se modernizarán y mejorarán. Cada año inscribimos a miles de neoyorquinos en estos programas, y estos cambios marcarán una diferencia a la hora de que puedan llevar comida a la mesa.
- Se invertirán 7.660 millones de dólares para crear, ampliar y mantener una plantilla de profesionales de la salud pública, proporcionando la infraestructura necesaria para mantener la salud de los estadounidenses.
En estos tiempos difíciles, este proyecto de ley ofrece un alivio muy necesario a quienes siguen sufriendo las consecuencias económicas y sanitarias de la pandemia. Con el respaldo de las ayudas previstas en el Plan de Rescate Estadounidense, el Departamento de Salud Pública (PHS) mantiene su compromiso de reducir las desigualdades en materia de salud mediante la construcción de un futuro en el que todos los neoyorquinos puedan llevar una vida saludable.