Programa de Consejeria y Reducción del Riesgo de Muerte Súbita del Infante: Ayudando a las familias a enfrentarse con su pérdida
La muerte de un bebé es una experiencia devastadora, que deja a los padres abrumados por sentimientos de pérdida, impotencia, coraje y culpabilidad. Muchas veces no saben donde acudir y se sienten realmente desamparados, como si nunca nadie hubiese experimentado tremenda perdida y nadie pudiera entender por lo que están pasando. Es por esto que en los últimos 32 años el Programa de de Consejeria y Reducción del Riesgo de Muerte Súbita del Infante, un programa de Public Health Solutions, ha proporcionado ayuda y apoyo emocional de forma gratuita a los padres que han perdido a un bebé de manera súbita y repentina. El programa es además, una sede del New York State Center for Sudden Infant Death, fundado a través del The Research Foundation de la Universidad del Estado de Nueva York.
Aunque en un principio el programa fue fundado solo para padres, este ha cambiado con el tiempo. Actualmente los abuelos, padrastros, tíos y hermanos también se pueden beneficiar de los servicios que presta el programa. El programa está disponible para cualquier persona afectada por la muerte súbita de un bebé o de un niño menor de tres años.
El personal del programa trabaja de forma conjunta con la Oficina del Médico Forense Principal (OCME) de la ciudad de Nueva York. La localización del programa en esta oficina, permite al personal revisar diariamente el registro de las muertes de los bebés y los niños menores de tres años. Después del examen del médico forense, el personal del programa envía por correo las más sinceras condolencias a la familia del bebé o del niño fallecido, además de información relevante para ellos. Después de tres o cuatro días la familia es contactada por teléfono. Empleados bilingües informan a los padres acerca del programa y los invita a usar los servicios que éste ofrece como: consejería ya sea por teléfono o directamente en las oficinas; grupos de ayuda familiar, documentación y remisiones (por ejemplo al servicio social si necesitan ayuda con los gastos del funeral). El personal del programa se mantiene en contacto con el médico forense hasta que la causa final de la muerte es determinada, sirviendo igualmente como enlace entre éste y las familias.
Las familias que sufren la pérdida de un bebé en los últimos meses del embarazo o durante el parto y cuya muerte es reportada al OCME también reciben nuestros servicios. Aunque el personal no contacta a estas familias por teléfono, se les envía por correo las más sinceras condolencias, además de información relevante y un calendario con las reuniones de los grupos de apoyo.
La cara de la mortalidad infantil ha cambiado a través de los años. Pero lo que no ha cambiado, es la experiencia de haber pasado por la pérdida de un hijo. Para más información sobre capacitación y demás servicios prestados por el Programa de Consejeria y Reducción del Riesgo de Muerte Súbita del Infante, puede hacerlo al teléfono 212-447-2328 o por correo a PEGGY REGENSBURG,PHD, la Directora del Programa, a la dirección de correo electrónico Pregensburg@healthsolutions.org.